Cuatro organizaciones sindicales y de pensionados rechazan ocho proyectos de decreto del Gobierno colombiano que, según denuncian, podrían debilitar la inspección laboral, la protección frente al acoso y los derechos de los trabajadores. También cuestionan cambios que afectarían a repartidores y reclaman mantener el diálogo tripartito.
Las principales centrales sindicales de Brasil reclamaron que el nuevo gobierno traduzca el respaldo electoral en empleo de calidad, mejores salarios y reducción de la jornada laboral. También pidieron sostener la movilización social y ampliar la participación de los trabajadores en las decisiones públicas.
La Central Obrera Boliviana declaró la emergencia nacional y exigió el pago de salarios adeudados, un plan de financiamiento urgente y garantías de estabilidad laboral para los trabajadores de la empresa.
Las centrales sindicales y las organizaciones de pensionados iniciaron un proceso de análisis económico para definir una posición común de cara a la próxima discusión salarial. Plantean que el aumento debe considerar el mínimo vital y las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias.