El conflicto laboral en el Frigorífico Tacuarembó, operado por Marfrig en Uruguay, continúa sin una solución definitiva. Tras anunciar una reestructura que contemplaba 150 despidos, la empresa recibió más de 60 adhesiones a un plan de retiro incentivado, pero, según la Asociación de Obreros y Empleados del Frigorífico Tacuarembó (AOEFRIT), todavía quedan 85 desvinculaciones por resolver. El sindicato busca frenar esos ceses y recuperar la actividad de la planta.
La negociación se desarrolla con intervención del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). Según informó REL UITA, la empresa había advertido que avanzaría con los despidos ante la falta de avances en las conversaciones. El gremio respondió que ejecutar las desvinculaciones mientras seguía abierta la instancia de diálogo implicaría romper la negociación. Posteriormente, Marfrig comunicó su disposición a continuar las conversaciones, aunque mediante reuniones por separado.
El sindicato reclama retirar los despidos pendientes
Hugo Gálvez, presidente de AOEFRIT, sostuvo que la prioridad no es solamente reducir la cantidad de trabajadores afectados, sino dejar sin efecto los ceses que permanecen en discusión y acordar condiciones para reanudar las operaciones.
“Para nosotros lo primordial es que se quiten los 85 despidos que están hoy arriba de la mesa y entablar una mesa de diálogo para llegar a buen puerto y comenzar pronto la actividad, que es lo que estamos necesitando”, expresó Gálvez.
La intervención del Ministerio busca acercar posiciones entre las partes. Según la información publicada por REL UITA el 13 de octubre, estaba prevista una nueva instancia de negociación para analizar una propuesta de acercamiento.

