El Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central sindical de Ecuador, manifestó este miércoles su firme rechazo ante el posible incremento de los pasajes del transporte público en la ciudad de Quito. A través de un contundente comunicado, el gremio denunció que el país atraviesa una grave situación social marcada por el desempleo, la precarización laboral y un encarecimiento permanente del costo de vida, factores que harían inviable cualquier subida en las tarifas.
El FUT señaló que el Gobierno Nacional pretende «lavarse las manos» y trasladar la responsabilidad del conflicto a los municipios, obligando a los gobiernos locales a enfrentar el descontento social generado por políticas económicas dictadas desde el poder central. Para la central, el transporte es un derecho social y un servicio esencial, por lo que su financiamiento debe resolverse sin afectar los ingresos de las familias ecuatorianas.
“El pueblo no debe pagar la crisis provocada por el Gobierno. Los transportistas no deben dirigir su reclamo contra los usuarios, sino contra el Ejecutivo Nacional, que es el principal responsable”, sostiene el pronunciamiento oficial del FUT.

Demandas por un transporte digno y subsidios transparentes
El FUT exigió al Gobierno Nacional que asuma su responsabilidad técnica y política adoptando medidas urgentes que garanticen la operatividad del sector transporte sin castigar al pueblo. Entre las demandas centrales se encuentran la implementación de subsidios directos y transparentes, el control de costos de repuestos e insumos, y una revisión profunda de la política de combustibles.
Asimismo, el gremio instó al Municipio de Quito a no ceder ante las presiones de las cámaras de transporte si no existe un proceso de participación real de las organizaciones sociales y barriales.
“No aceptaremos que se enfrente al pueblo con los choferes, mientras el Gobierno evade su responsabilidad y protege un modelo económico que empobrece a las mayorías”, enfatizó la dirigencia unitaria encabezada por Edwin Bedoya Ramírez.

