El Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) denunció que atraviesa una situación de persecución sindical en Panamá y aseguró que las medidas adoptadas por el Gobierno del presidente José Raúl Mulino forman parte de una estrategia dirigida contra la organización. Según informó La Rel UITA, el sindicato reportó más de 600 detenciones, más de 100 personas judicializadas, 25 allanamientos a locales sindicales y viviendas de dirigentes, cinco órdenes de captura contra directivos, el cierre de 15 cuentas bancarias y una demanda para disolver la organización.
El secretario general del Suntracs, Yamir Córdoba, afirmó que «estamos sufriendo una persecución sostenida, sistemática y planificada por parte del gobierno de Mulino», y señaló que la organización cuenta con dirigentes en el exilio, asilados en embajadas, con medidas cautelares y otros privados de libertad. Además, sostuvo que «actualmente tenemos a más de 100 compañeros judicializados, incluyendo a 83 trabajadores que no tienen ningún cargo sindical«, quienes —según indicó— enfrentan diversas acusaciones penales.
El sindicato de la construcción denunció un «plan antisindical»
De acuerdo con la información difundida por La Rel UITA, el sindicato también cuestionó la decisión de las autoridades laborales de excluir al Suntracs de una nueva negociación colectiva con la Cámara Panameña de la Construcción, pese a haber suscrito trece convenios colectivos con ese sector. Paralelamente, la organización enfrenta una demanda de disolución presentada por la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, bajo el argumento de que el sindicato se habría apartado de los fines para los que fue constituido.
En el pronunciamiento también se menciona que el Índice Global de Derechos 2026 de la Confederación Sindical Internacional (CSI) incorporó por primera vez a Panamá entre los diez países con mayores violaciones a los derechos de los trabajadores y que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) incluyó al país entre los 24 con mayores vulneraciones a la libertad sindical, según la información citada por la organización sindical.
Finalmente, Córdoba aseguró que las acciones contra el Suntracs forman parte de «un plan antisindical que también está en marcha contra otras organizaciones» y afirmó que el sindicato mantiene el respaldo de sus afiliados. «Sabemos que va a ser una lucha difícil, dura, pero no vamos a ceder, ni a dejar de perseguir nuestro objetivo que es tener un Panamá más justo y equitativo», concluyó el dirigente, de acuerdo con el comunicado difundido por La Rel UITA.

