Durante la Conferencia Mundial de UNI Correos y Logística celebrada en Bangkok el 23 de septiembre, más de 150 dirigentes sindicales que representan a millones de trabajadores postales en todo el mundo aprobaron una resolución que exige garantías de seguridad, respeto a los derechos laborales y continuidad de los servicios postales en contextos de conflicto.
La iniciativa, impulsada por UNI Global Union, busca visibilizar el rol esencial que cumple el correo como servicio público en tiempos de crisis. La palabra clave que articula esta cobertura es trabajadores postales.
La resolución, titulada “Los servicios postales en tiempos de crisis: un llamamiento mundial a la solidaridad”, fue presentada por Dave Ward, presidente mundial de UNI Correos y Logística, quien afirmó que “UNI es una organización basada en la solidaridad y la cooperación. Decimos en voz alta que los trabajadores postales no son objetivos. Apoyaremos a nuestros hermanos y hermanas necesitados”.
El documento destaca que el correo está profundamente vinculado a derechos fundamentales como la libertad de expresión y el acceso a la información, y que en situaciones de guerra o crisis política, los trabajadores postales enfrentan amenazas directas que ponen en riesgo su integridad y la continuidad del servicio.
Trabajadores postales y servicios públicos en riesgo ante conflictos armados
UNI Global Union exige a gobiernos, partidos políticos y actores armados que se garantice la seguridad de los trabajadores postales, se respete la soberanía de los países para organizar sus servicios sin interferencias externas, y se reconozca el derecho universal a acceder al correo, especialmente en momentos de apagones, aislamiento o emergencia. La organización también advierte que las redes postales son clave para la resistencia social y la reconstrucción nacional, y que los sindicatos deben poder operar sin restricciones, incluso bajo estados de excepción.
La resolución rechazó cualquier intento de suspender derechos sindicales bajo pretextos de ley marcial y reafirmó el compromiso del movimiento sindical internacional con quienes arriesgan sus vidas para conectar comunidades, distribuir ayuda y garantizar el derecho humano a la comunicación.

