La Asamblea Nacional de Delegados de la Unión Sindical Obrera (USO) reafirmó su rechazo al fracking y desautorizó cualquier pronunciamiento, acuerdo o compromiso de la dirigencia nacional que contradiga los estatutos, la plataforma de lucha o las decisiones adoptadas por esa instancia. En el comunicado, fechado en Colombia el 27 de agosto de 2026, los delegados señalaron que actúan “en ejercicio de la soberanía sindical y el mandato estatutario”.
Fracking: la Asamblea ratifica una posición que considera inamovible
En relación con el fracking, la Asamblea desautorizó “de manera categórica todos los pronunciamientos realizados por los dirigentes nacionales” que avalen, promuevan o respalden esta técnica. El documento sostiene que la posición oficial de la organización es el “rotundo NO AL FRACKING” y vincula esta postura con su defensa de la soberanía energética, la continuidad de la actividad petrolera convencional y una transición energética que, según el pronunciamiento, debe ser liderada por Ecopetrol.
El segundo punto cuestionado corresponde a reuniones sostenidas por dirigentes nacionales con el abogado Abelardo de la Espriella. La Asamblea declaró nulo “cualquier tipo de acuerdo, pacto o compromiso” derivado de esos encuentros, al considerar que se realizaron sin autorización previa. Según el comunicado, “ningún dirigente tiene facultades para comprometer la postura política de la USO en espacios que no cuenten con el aval de su máxima autoridad”.


Finalmente, la Asamblea solicitó la intervención del Comité de Ética y Control Disciplinario de la organización para investigar las actuaciones señaladas y pidió aplicar el régimen estatutario cuando corresponda. El pronunciamiento también convocó a las subdirectivas y a los trabajadores de la industria a respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional de Delegados.

