El Sindicato Unitario de Trabajadores de Telefónica del Perú (SUTTP) emitió este martes un contundente pronunciamiento con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, denunciando la persistencia de graves problemas vinculados al clima laboral en la empresa Integratel Perú. Según la organización sindical, los trabajadores enfrentan cotidianamente hostigamiento, sobrecarga de funciones y una «política de compromiso» que consideran nefasta y basada en la irracionalidad.
El gremio sostiene que estas prácticas deterioran la estabilidad emocional y generan niveles críticos de estrés y ansiedad, vulnerando la dignidad humana. Ante este escenario, el SUTTP ha formalizado denuncias ante la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral (SUNAFIL), exigiendo que se ponga fin a las presiones psicológicas que ponen en riesgo la integridad de la base trabajadora.
“La seguridad y salud en el trabajo no solo implica prevenir accidentes físicos, sino también enfrentar los riesgos psicosociales que deterioran la estabilidad emocional y afectan directamente la integridad de los trabajadores”, destaca el comunicado emitido por la Junta Directiva del SUTTP.
Para el sindicato, la realidad actual de Integratel demuestra que las campañas de imagen empresarial son insuficientes si no se acompañan de un respeto irrestricto a la jornada laboral y al derecho al descanso, elementos fundamentales para un trabajo decente.

Demandas urgentes por salud mental y libertad sindical
El SUTTP presentó un pliego de exigencias directas a la empresa, donde destaca la necesidad de implementar evaluaciones objetivas de riesgos psicosociales en todos los centros de trabajo y la eliminación de políticas internas que sacrifiquen la salud mental de los operarios. “Ninguna política interna debería implementarse sacrificando la salud mental ni vulnerando la dignidad humana”, enfatiza el documento.
Asimismo, la organización hizo un llamado a fortalecer el cumplimiento de los convenios internacionales 155 y 187 de la OIT, reafirmando que la participación activa de los representantes sindicales en materia de seguridad y salud es la única garantía de un diálogo genuino. Con la consigna “¡Sin salud no hay trabajo digno!”, el sindicato convocó a sus afiliados a mantenerse vigilantes y organizados frente a lo que consideran una coyuntura de retroceso en derechos laborales fundamentales en el sector de las telecomunicaciones.

