La Federación de Trabajadores de la Energía (FETRAENERGÍA) expresó su rechazo a la convocatoria para paralizar la industria del petróleo en Venezuela y fijó su posición sobre el escenario que enfrenta el sector. Según el pronunciamiento, la organización considera que el país necesita «producción, estabilidad, unidad y entendimiento» y sostiene que los trabajadores «no volveremos a ser utilizados como instrumento de confrontación política».
En el documento, la federación recordó las consecuencias del paro petrolero de 2002-2003 y afirmó que «terminó con el despido de más de 23.000 trabajadores y condenó a miles de familias a perder su sustento«. Asimismo, agregó que «ese error no puede repetirse jamás» porque, según expresó, «el costo siempre lo pagan los trabajadores y el pueblo venezolano».
La organización sindical expresó su respaldo a «toda iniciativa democrática y pacífica que contribuya a la recuperación institucional de Venezuela» y sostuvo que la inversión en el sector debe ir acompañada por «el respeto pleno a los derechos laborales».
La federación reclamó derechos laborales y recuperación institucional
FETRAENERGÍA manifestó que «la recuperación de Venezuela pasa por mantener operativa su principal industria mientras luchamos por rescatar la institucionalidad, el Estado de Derecho y los derechos de los trabajadores». En ese sentido, el pronunciamiento exige «el rescate de la negociación colectiva, salarios dignos, seguridad industrial, respeto a la libertad sindical y el fin de toda forma de persecución o discriminación laboral».
La organización también señaló que su Comité Ejecutivo Nacional «responde exclusivamente a los intereses de los trabajadores, no a gobiernos, partidos políticos ni grupos económicos» y afirmó que representará a las y los trabajadores del petróleo, así como de los sectores eléctrico, petroquímico, minero, de la construcción y de las empresas que integran la federación.

