Los mercados laborales de América Latina y el Caribe ingresaron en una nueva etapa marcada por los cambios demográficos, las transformaciones tecnológicas y la persistencia de la informalidad, según el informe Tendencias del mercado laboral en América Latina y el Caribe, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El documento sostiene que las políticas de empleo deben combinar la formalización, el desarrollo de competencias, la productividad y la protección social para responder a estos desafíos.
De acuerdo con el informe, la tasa regional de desocupación descendió al 5,3 %, uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. Sin embargo, la OIT señala que la informalidad presenta realidades diversas y requiere respuestas adaptadas a las características de empresas y trabajadores.
En ese sentido, la directora regional de la OIT para América Latina y el Caribe, Ana Virginia Moreira Gomes, afirmó: «Una microempresa que apenas logra sostenerse no enfrenta los mismos obstáculos que una empresa con capacidad de crecer que continúa operando informalmente. Por eso, las respuestas deben partir de un diagnóstico más preciso y combinar instrumentos de acuerdo con las necesidades y capacidades de cada grupo».
La OIT plantea políticas diferenciadas para enfrentar la informalidad
El informe sostiene que la relación entre formalización y productividad es bidireccional. Según la OIT, la formalidad facilita el acceso al financiamiento, la tecnología, los mercados y la protección institucional, mientras que una mayor productividad permite a las empresas generar las condiciones necesarias para formalizarse. Por ello, el organismo propone combinar herramientas como capacitación, financiamiento, acceso a tecnología, protección social, servicios empresariales y acceso a mercados, en lugar de concentrar las políticas únicamente en reducir costos de registro o incrementar la fiscalización.
La publicación también realiza un balance del mercado laboral durante 2025 y señala que la tasa de ocupación regional aumentó del 59,7 % al 59,9 %, mientras que la participación laboral se mantuvo prácticamente estable en 63,2 %. Asimismo, indica que los primeros datos de 2026 muestran que el empleo continúa creciendo y que la desocupación sigue disminuyendo en varios países, aunque con ritmos diferentes entre las economías de la región.
El autor principal del informe y especialista regional en economía laboral de la OIT, Gerson Martínez, señaló que «Aun las tendencias en 2025 son favorables, pero deben leerse en conjunto. La ocupación aumentó y la desocupación bajó, mientras que la participación laboral permaneció prácticamente estancada. Entender quiénes acceden al empleo, quiénes permanecen fuera y qué tipo de oportunidades se están creando será cada vez más importante». El informe concluye que, frente a un contexto global incierto, es necesario fortalecer desde ahora políticas de formalización, productividad, formación y protección social adaptadas a las distintas realidades de empresas y personas trabajadoras.


