Con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial, la OIT reiteró que “un trabajo de igual valor merece una remuneración igual” y señaló que, actualmente, las mujeres de todo el mundo ganan un 18% menos que los hombres. El organismo sostuvo que esta diferencia no constituye únicamente una estadística, sino que afecta a millones de mujeres cuyo trabajo sostiene a familias, empresas, comunidades y economías.
La organización planteó que gobiernos, empleadores y trabajadores pueden contribuir a eliminar las barreras estructurales que sostienen esta desigualdad, mediante el fortalecimiento de leyes e instituciones orientadas a promover la igualdad salarial.
Salarios: diálogo social y transparencia para reducir las brechas
Según la OIT, el diálogo social, incluida la negociación colectiva, puede contribuir a abordar la infravaloración del trabajo realizado por las mujeres, reforzar la transparencia salarial y generar estructuras de remuneración más justas. El organismo también destacó la importancia de garantizar que las mujeres tengan “la misma voz a la hora de configurar su vida económica”.
En su pronunciamiento, la OIT vinculó este compromiso con la nueva Resolución relativa al programa transformador de la OIT para la igualdad de género en el mundo del trabajo, que, según señaló, confirma su determinación de cerrar la brecha salarial de género.
Finalmente, el organismo afirmó que la igualdad salarial constituye una cuestión de derechos, principios, dignidad y justicia social para trabajadores y trabajadoras en todas partes, en un contexto de profundas transformaciones en el mundo laboral. El planteo vuelve a situar los salarios como un aspecto central para avanzar hacia relaciones laborales más equitativas.


