Desde el año 2015, el espacio sindical planteó en los Consejos de Salarios la importancia de la reducción de la jornada laboral en el sector metalúrgico.
Los manifestantes demostraron a la población que el proyecto no sólo retira importantes derechos conquistados, sino que también desmantela progresivamente el servicio público.
La empresa ha mantenido su postura de que, los inscritos al programa no son sus empleados, pese a utilizar su infraestructura, usar sus camionetas y vestir uniformes con logos de Amazon.
Las deliberaciones en sesión permanente de la comisión legislativa, se realizan en el marco de protestas de varios sectores sociales que rechazan el contrato.