La publicación autoriza el desembarque y la licencia de los tripulantes que ya pasaron por el control migratorio para ingresar a Brasil, o que embarcaron en territorio nacional.
El convenio presentado ante las directivas de la transnacional, exige aumentos salariales dignos, evita la tercerización de más de 350 plazas y regula el pago correcto del trabajo por hora.
Dirigentes de la región coinciden en que la llegada de Lula a la Presidencia Brasil reivindicará las luchas encaradas por el movimiento trabajador en los últimos años.