Brasil promulgó el 1 de julio la Ley N.º 15.455/2026, que establece medidas de protección y apoyo para trabajadoras domésticas rescatadas de condiciones de esclavitud. Según informó la Federación Internacional de Trabajadoras del Hogar (FITH), la norma amplía el acceso a programas sociales, incrementa de tres a seis los pagos del seguro de desempleo y contempla acciones de apoyo, rehabilitación y reinserción laboral.
La legislación también establece medidas de emergencia y dispone que las autoridades policiales comuniquen estos casos en un plazo de 48 horas al Ministerio de Trabajo y Empleo y al Ministerio Público del Trabajo. Para las mujeres, incorpora además medidas previstas en la Ley Maria da Penha, entre ellas restricciones de contacto con el agresor, monitoreo electrónico y derivación a programas de protección. La norma también refuerza la inspección laboral y aumenta determinadas sanciones.
Protección y reparación para las trabajadoras
Para Valdirene Boaventura, secretaria de Asuntos Jurídicos de la Federación Nacional de Trabajadoras Domésticas y sobreviviente de trabajo esclavo, la legislación supone un cambio en la respuesta institucional. “La nueva legislación reconoce la necesidad de protecciones específicas para las víctimas del trabajo esclavo, la mayoría de las cuales son mujeres negras, garantizando que reciban apoyo, atención multidisciplinaria y las condiciones que necesitan para reconstruir sus vidas”, afirmó.
La dirigente calificó la norma como “histórica” y sostuvo que, por primera vez, las autoridades públicas y los empleadores quedan obligados a proteger y apoyar a las trabajadoras domésticas víctimas de trabajo forzoso. La FITH también destacó la aprobación, el 6 de agosto, de una resolución del Consejo Nacional de Derechos Humanos que establece parámetros para ampliar la protección de los derechos de las trabajadoras domésticas, con recomendaciones vinculadas a la formalización, protección social, organización sindical, acceso a la justicia y trabajo decente.
Las medidas forman parte de una agenda de movilización sostenida de las organizaciones de trabajadoras domésticas frente a las desigualdades y situaciones de explotación que persisten en el sector.

