Este lunes 21 de septiembre, trabajadores de la industria automotriz alemana participan de manifestaciones en más de 200 puntos del país, convocadas por el sindicato IG Metall contra los recortes de empleo y las medidas que afectan las condiciones laborales. Las protestas se producen en medio de una disputa con las empresas por el futuro de la jornada de 35 horas y frente a los planes de reducción de costos que atraviesan al sector.
Las movilizaciones coinciden con un escenario político marcado por el avance de la Alternativa para Alemania (AfD). El domingo, el partido de ultraderecha se impuso en las elecciones regionales de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, mientras que la Unión Demócrata Cristiana (CDU) sufrió allí el peor resultado de su historia y quedó por debajo del umbral necesario para obtener escaños.
Jornada laboral y empleo, en el centro del conflicto
La disputa laboral se desarrolla mientras fabricantes como Volkswagen, BMW y otros actores del sector anuncian reducciones de puestos de trabajo. La cadena pública alemana Deutsche Welle señala que la industria automotriz alemana pasó de emplear unas 830.000 personas en 2018 a menos de 700.000 actualmente y proyecta alrededor de 500.000 empleos hacia 2030. Volkswagen, por su parte, prevé reducir unos 100.000 puestos de trabajo a nivel mundial hacia el final de la década.
En paralelo, los fabricantes plantean que los empleados trabajen 40 horas semanales en lugar de las 35 actuales sin un aumento salarial, con el argumento de reducir los costos laborales y recuperar competitividad. Los sindicatos rechazan la propuesta y sostienen que las dificultades de las empresas responden a una demanda débil y a fábricas subutilizadas. “No se venderá ni un solo coche más simplemente porque la mano de obra trabaja más horas”, afirmó IG Metall.
La crisis laboral también se disputa dentro de las fábricas
El malestar generado por los recortes y la transformación de la industria también abrió una disputa por la representación de los trabajadores. Reuters señala que grupos vinculados a la AfD buscan ganar presencia en las elecciones de los comités de empresa, tradicionalmente dominadas por los sindicatos establecidos. Entre ellos se encuentra Zentrum, que pretende desafiar a organizaciones como IG Metall y mantiene vínculos con sectores de la AfD.
La dimensión nacional del escenario electoral también aparece en los datos citados por Reuters: una encuesta a pie de urna realizada después de las últimas elecciones federales registró que alrededor del 38% de los trabajadores manuales votó por la AfD, 17 puntos porcentuales más que en 2021, mientras que el 12% eligió al Partido Socialdemócrata.
En este contexto, representantes sindicales y autoridades expresaron preocupación por un eventual crecimiento de grupos vinculados a la AfD dentro de las empresas.

