Alrededor de 1.000 supervisores de la Minera Escondida iniciaron una huelga este miércoles 14 de octubre, tras el fracaso de las negociaciones salariales con BHP, la multinacional australiana que opera el yacimiento. La protesta fue anunciada después de que concluyeran sin acuerdo las conversaciones mediadas por el Gobierno y el sindicato responsabilizara a la empresa por la ruptura de las negociaciones.
Chile: huelga en la mina de cobre Escondida llega a su fin tras un acuerdo salarial con BHP
La organización sindical sostuvo que la oferta de BHP no contemplaba demandas centrales de los trabajadores, entre ellas aumentos salariales y bonificaciones mensuales vinculadas a la producción. En un comunicado, afirmó que “la responsabilidad de esta huelga recae exclusivamente en la empresa y su comité de negociación”. BHP declinó hacer comentarios, según AFP.
Salarios y seguridad: dos frentes de conflicto en la minería chilena
El conflicto en Escondida coincide con una denuncia del Sindicato N.º 1 de Trabajadores de Minera Escondida por una seguidilla de accidentes fatales en la minería chilena. En un comunicado publicado el 14 de octubre, la organización informó las muertes de José Rojas Villanueva, trabajador de Minera Las Cenizas, en Taltal, y de otro trabajador identificado por las siglas R.A.B.A., fallecido en un accidente ocurrido en la planta Nueva California, en la región de Coquimbo. El sindicato también recordó el fallecimiento de Héctor Humberto Rodríguez Soto, trabajador de Escondida-BHP.
La organización atribuyó estos hechos a condiciones laborales que, según denunció, exponen a los trabajadores a riesgos graves. En particular, cuestionó las presiones para cumplir metas de productividad y sostuvo que supervisores, operadores y personal de mantenimiento quedan expuestos a situaciones peligrosas por temor a perder sus puestos de trabajo.
“Que detengan y cambien el estilo de dirección del ‘negocio’, el que antepone cumplir las meta de productividad a la seguridad, la salud física y mental, y a la vida de las trabajadoras y trabajadores”, reclamó el sindicato.
El pronunciamiento amplía el alcance de la disputa en una industria clave para la economía chilena: junto con las condiciones salariales, pone en primer plano la seguridad en el trabajo y la responsabilidad empresarial frente a los riesgos de la actividad minera.



