Educadoras y sindicalistas de distintas regiones del mundo, reunidas en Salvador de Bahía, Brasil, durante la 5.ª Conferencia Mundial de Mujeres de la Internacional de la Educación, reclamaron políticas para fortalecer la educación pública y avanzar en la justicia de género. En su declaración, señalaron que las mujeres constituyen la mayoría del personal docente y de apoyo educativo a nivel internacional y advirtieron sobre las desigualdades que persisten en el sector.
Entre los principales puntos señalados aparecen el acoso y la violencia de género en escuelas e instituciones educativas, el aumento de las cargas de trabajo y las tareas administrativas, así como el impacto del trabajo emocional sobre el bienestar del personal. También cuestionaron los recortes presupuestarios, las medidas de austeridad y la crisis de deuda en la educación, por sus efectos sobre niñas y mujeres.
Educación: inversión, igualdad salarial y condiciones laborales
La declaración insta a los gobiernos y autoridades educativas a aumentar las inversiones en educación pública y garantizar sistemas equitativos, inclusivos y de calidad, junto con derechos laborales y condiciones de trabajo decentes para las educadoras. Entre las propuestas también se incluyen mejorar la cantidad y formación del personal educativo, fortalecer la educación de primera infancia y garantizar igualdad salarial y pensiones dignas.
Las participantes también reclamaron medidas para prevenir la violencia y el acoso en los lugares de trabajo y pidieron la ratificación y aplicación del Convenio 190 de la OIT. Además, plantearon incorporar la salud reproductiva y hormonal a las políticas de salud laboral, cuestionar los estereotipos de género y eliminar las barreras que dificultan una mayor presencia de mujeres en los equipos directivos escolares.
En relación con las organizaciones sindicales, la declaración sostiene que estas son “más fuertes y más democráticas cuando las mujeres, en toda su diversidad, están representadas en todos los niveles y estructuras sindicales”. Por ello, las participantes instaron a ampliar la participación femenina mediante estructuras específicas, planes de acción, recursos y mecanismos de rendición de cuentas, además de promover programas de liderazgo, capacitación y mentoría.
La declaración de la 5.ª Conferencia Mundial de Mujeres de la Internacional de la Educación concluye con un compromiso de fortalecer la unidad entre las mujeres del movimiento sindical y educativo: “Juntas construimos con unidad la justicia de género en todas las escuelas, en cada aula y en cada sindicato”.

