La negociación de una futura norma internacional sobre trabajo en plataformas comenzó a ganar temperatura en la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo. En ese marco, una coalición integrada por más de 30 organizaciones de trabajadores, sindicatos y entidades de la sociedad civil reclamó a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) un convenio más robusto que garantice derechos efectivos para millones de personas que obtienen sus ingresos a través de plataformas digitales.
La declaración conjunta, impulsada por WIEGO y respaldada por organizaciones de distintos continentes, sostiene que el texto actualmente en discusión representa “un avance alentador”, pero advierte que todavía contiene aspectos críticos que deben fortalecerse para asegurar una protección real frente a las nuevas formas de organización del trabajo.
Las organizaciones reclamaron que el futuro convenio sea aplicable a “todas las personas trabajadoras de plataformas, independientemente de su situación en el empleo y de si su trabajo es formal o informal”. Además, señalaron que también debe proteger a quienes trabajan por cuenta propia pero dependen económicamente de empresas que determinan sus ingresos, el acceso al trabajo y las condiciones laborales.
Trabajo en plataformas: “Nada sobre nosotros sin nosotros”
El documento también exige incorporar una perspectiva de género transversal, garantizar condiciones seguras y saludables de trabajo, proteger la salud mental y establecer mecanismos de transparencia y rendición de cuentas sobre el funcionamiento de los algoritmos que gestionan el trabajo. “Las personas trabajadoras deben ser consultadas en las decisiones de gobernanza que afecten directa o indirectamente su trabajo”, sostiene la declaración, que además reivindica el principio: “Nada sobre nosotras y nosotros, sin nosotras y nosotros”.
Entre las demandas centrales también figuran el derecho a la negociación colectiva, una remuneración justa por todo el tiempo trabajado —incluidos los períodos de espera— y la prohibición de trasladar a los trabajadores costos operativos como combustible, datos móviles, herramientas o materiales necesarios para realizar las tareas.
“La OIT y su sistema tripartito tienen la oportunidad de proteger los derechos de millones de personas trabajadoras a nivel mundial”, señalaron las organizaciones firmantes, que advirtieron que las futuras normas internacionales sobre trabajo en plataformas no deben significar un retroceso respecto de los derechos laborales ya existentes, sino una oportunidad para ampliarlos y adaptarlos a las nuevas realidades del mundo del trabajo.


