El PIT-CNT manifestó su preocupación ante la escalada de violencia en Uruguay que provocó la muerte de tres repartidores, hechos que, según el comunicado de la central sindical, reflejan una situación social que golpea con mayor intensidad a los sectores más vulnerables del mundo del trabajo. En ese marco, señalaron que “expresamos nuestra más profunda preocupación y dolor” frente a una realidad que ha tenido consecuencias trágicas en los últimos días.
El pronunciamiento advierte que estos hechos no pueden ser interpretados como aislados, sino como parte de un proceso más amplio que deteriora las condiciones de vida, al sostener que “se inscriben en un proceso social y cultural de larga data” que viene profundizando la fragmentación social y el aumento de la violencia, con impactos especialmente severos en quienes enfrentan mayores niveles de precariedad.
En ese contexto, la central sindical subraya que los trabajadores de plataformas, muchos de ellos migrantes, desarrollan sus tareas en condiciones de alta exposición, describiendo que enfrentan “largas jornadas, ingresos inestables, ausencia de protección social efectiva”, además de una organización del trabajo mediada por plataformas digitales que, en muchos casos, debilita los mecanismos de prevención y cuidado.

Repartidores en contextos de violencia y precariedad laboral
El comunicado también pone el foco en la situación de la población migrante dentro del sector de repartidores, destacando que “no solo contribuye activamente al desarrollo del país, sino que muchas veces ocupa los segmentos más precarizados del mercado laboral”, donde la protección es menor y la exposición a situaciones de violencia resulta más elevada.
Frente a este escenario, el PIT-CNT reafirmó su compromiso de continuar trabajando junto a su Comisión de Migrantes para exigir respuestas concretas, planteando la necesidad de políticas con enfoque de derechos humanos, trabajo decente y no discriminación, al tiempo que convocó a fortalecer la organización sindical como herramienta para enfrentar la precariedad laboral.
Finalmente, la central sostuvo que la defensa de la vida y la dignidad de los repartidores y del conjunto de los trabajadores constituye una prioridad, al afirmar que “defender la vida, la dignidad y los derechos de los trabajadores es una tarea urgente y común”, tal como se expresa en el comunicado difundido por el PIT-CNT.

