La Formación en Educación atraviesa un momento de tensión en Uruguay tras la decisión del Consejo de Formación en Educación (CFE) de reducir la cantidad de grupos y cursos que se impartirán el próximo año. Según un comunicado difundido por organizaciones del sector, la medida impactará directamente en las condiciones laborales de los docentes y en la cursada de miles de estudiantes en todo el país.
El pronunciamiento del PIT-CNT señala que la resolución fue impulsada por los consejeros políticos partidarios Walter Fernández Val, Martina Bailón y Laura Donya, quienes dispusieron “medidas que perjudican severamente el funcionamiento de los institutos de formación de docentes y educadores”. Desde el comunicado se advierte que la reducción de grupos “viola la Ley de negociación colectiva”, ya que las modificaciones en las condiciones de trabajo deberían haberse discutido en instancias bipartitas con el sindicato.
La Formación en Educación es la única institución terciaria con alcance nacional, consolidada a lo largo de los años bajo un proceso de descentralización. Sin embargo, las organizaciones sindicales y estudiantiles consideran que el nuevo esquema podría revertir ese proceso, afectando la oferta educativa en el interior del país.
Reducción de grupos y cambio de modalidad
El documento explica que la medida elimina más de 222 grupos de todas las carreras —equivalentes a más de 8.000 horas de clase— y reemplaza gran parte de la oferta presencial por instancias semipresenciales. Según la denuncia, esta transformación “centraliza la presencialidad en Montevideo y deja vacías las instituciones del interior”.
Las organizaciones señalan además que el recorte “ocasiona un efecto dominó que impactará con desempleo en todos los subsistemas educativos”, ya que muchos docentes no podrán completar su carga horaria y deberán buscar horas en otros niveles de enseñanza.
En cuanto al impacto en los estudiantes, el comunicado sostiene que las medidas afectan su derecho a estudiar, ya que la modalidad semipresencial, concebida inicialmente como alternativa para quienes no podían asistir a clases, se transforma ahora “en la regla para toda la formación, reduciendo el trabajo en aula”.

Reclamo por la continuidad de la Formación en Educación
El texto afirma que las decisiones del CFE representan “un retroceso respecto a las políticas de descentralización educativa” y un “atropello a la libertad de elección y democratización de la educación pública”, sobre todo en el interior del país, donde las carreras de profesorado, magisterio o educación social constituyen en muchos casos la única posibilidad de formación terciaria.
Finalmente, el comunicado subraya que las y los docentes y estudiantes de la Formación en Educación se encuentran movilizados en todo el país, reclamando que las autoridades den marcha atrás con el recorte y abran un proceso de diálogo “serio y responsable” para revisar el Plan 2023.

