Los bajos salarios, la precariedad laboral y el aumento del costo de vida están dificultando el acceso de la juventud a un trabajo decente. En la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que se conmemora cada 7 de octubre, la Confederación Sindical Internacional (CSI) reclamó empleos seguros, salarios vitales y respeto por los derechos laborales, y sostuvo que los jóvenes deben tener mayor participación en las decisiones que afectan sus vidas.
El planteo coincide con el deterioro de las oportunidades de empleo que registra la Organización Internacional del Trabajo (OIT): en 2025, el desempleo juvenil alcanzó el 12,4% a nivel mundial, equivalente a 67 millones de personas de entre 15 y 24 años.
El panorama también refleja las dificultades para acceder a una trayectoria laboral estable. Según el informe Tendencias mundiales del empleo juvenil 2026: Regreso al futuro, de la OIT, más de 257 millones de jóvenes no estudiaban, trabajaban ni recibían formación. Además, casi nueve de cada diez jóvenes trabajadores de entre 15 y 29 años en los países de ingresos bajos y medianos bajos tenían empleos informales, con menor acceso a ingresos estables y protección social.
Para la CSI, estas condiciones no pueden naturalizarse como el destino de una nueva generación. “Los empleos precarios, los salarios bajos y el aumento del coste de la vida no pueden convertirse en la norma para una nueva generación de trabajadores”, afirmó su secretario general, Luc Triangle.
La organización sindical como respuesta a la precariedad
La CSI también puso el acento en la capacidad de los jóvenes para organizarse colectivamente, defender sus derechos y participar en las decisiones laborales, económicas y sociales. Según la central, durante el último año hubo movilizaciones juveniles en distintos países que, pese a sus diferentes contextos, expresaron preocupaciones compartidas. Frente a ese escenario, sostuvo que los sindicatos deben abrir espacios para que los trabajadores jóvenes puedan organizarse, asumir responsabilidades de liderazgo y fortalecer su representación. “Su lucha por un trabajo decente es también una lucha por un futuro democrático”, señaló Triangle.
A seis años del Convenio 190, la CSI reclama avanzar contra la violencia y el acoso laboral
Como parte de la jornada, la CSI organizó el seminario web «Por la Democracia: La juventud trabajadora se organiza para el futuro», con cinco jóvenes sindicalistas que participaron activamente en movimientos de protesta durante el último año. El encuentro busca analizar qué impulsa las movilizaciones juveniles y cómo fortalecer la participación de las nuevas generaciones en el movimiento sindical y en la vida democrática.
La organización también convocó a sus afiliadas a visibilizar sus experiencias de organización y reclamar políticas que garanticen empleos decentes, salarios vitales, estabilidad laboral y derechos. Entre sus iniciativas figura la campaña «Lucha por la Democracia», que vincula la participación juvenil con la capacidad colectiva de incidir en las condiciones de trabajo y en la sociedad.

