El vicesecretario regional de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), Emiliano Addisi, participó en una reunión sobre políticas de cielos abiertos realizada en São Paulo y planteó los riesgos que, según la organización, pueden generar los procesos de liberalización cuando no cuentan con salvaguardas adecuadas para la aviación.
Durante su intervención, Addisi sostuvo que existe consenso sobre la necesidad de ampliar la conectividad, las frecuencias y el acceso a pasajes más económicos, pero cuestionó que estos objetivos se alcancen mediante una reducción de controles o estándares. “Lo que se plantea bajo la bandera de la libertad es peligroso”, afirmó, al referirse a los posibles efectos de una liberalización sin las garantías correspondientes.
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Aviación y condiciones laborales
El dirigente sindical señaló que una mayor flexibilidad podría derivar en condiciones laborales más precarias y en dificultades para establecer responsabilidades empresariales. “Cuando eso se hace a costa de debilitar controles, de ser más laxos en cuestiones de seguridad, de precarizar a los trabajadores”, sostuvo, los beneficios asociados a los cielos abiertos podrían tener consecuencias para trabajadores, pasajeros y cargas.
Addisi también planteó que las decisiones sobre rutas y frecuencias pueden tener efectos sobre las comunidades y las economías regionales. Según explicó, si esas decisiones quedan determinadas exclusivamente por criterios de rentabilidad, algunas localidades podrían quedar aisladas cuando sus rutas no resulten convenientes para las empresas durante determinados períodos.
En ese sentido, el representante de la ITF destacó que la aviación cumple una función estratégica para el desarrollo de las economías y las comunidades. Por ello, consideró que el debate sobre las políticas de cielos abiertos debe contemplar las condiciones laborales, la seguridad, los usuarios y el impacto sobre las economías nacionales y regionales.

