Varias centrales sindicales de América Latina expresaron su rechazo a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, luego de que se conocieran denuncias sobre acciones militares en territorio venezolano y presuntos hechos que afectarían a autoridades del país.
A través de comunicados públicos, organizaciones gremiales de la región coincidieron en señalar que la intervención de Estados Unidos en Venezuela representa una amenaza a la soberanía nacional, al derecho internacional y a la estabilidad regional, con impacto directo sobre la clase trabajadora y los pueblos de América Latina.
Desde Ecuador, la Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres (CEOSL) afirmó que las acciones impulsadas por el gobierno estadounidense constituyen “un grave atentado contra la soberanía nacional, la libre autodeterminación de los pueblos y una abierta violación del derecho internacional”, al tiempo que expresó su solidaridad con la clase trabajadora y el pueblo venezolano, afectados —según el pronunciamiento— por bloqueos, sanciones y medidas coercitivas. La CEOSL también reclamó el respeto irrestricto a la autodeterminación y el levantamiento inmediato de las medidas coercitivas unilaterales.

Preocupación regional por la soberanía y la paz
En Uruguay, el PIT-CNT repudió lo que definió como una “agresión imperialista” contra la República Bolivariana de Venezuela, señalando que los hechos denunciados ponen en riesgo la paz regional y comprometen la estabilidad de América Latina y el Caribe. En su comunicado, la central sindical sostuvo que se trata de una violación de los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y sus organizaciones sindicales, exigiendo el cese inmediato de las acciones militares y el respeto irrestricto a la soberanía.
📣 COMUNICADO PÚBLICO:
✊🏾 ANTE LA AGRESIÓN IMPERIALISTA CONTRA LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA (🧵) pic.twitter.com/w3izMytyMZ— PIT CNT (@PITCNT1) January 3, 2026
La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) también condenó la intervención de Estados Unidos en Venezuela y manifestó su preocupación por los ataques registrados en distintas regiones del país, así como por las denuncias sobre la captura del presidente Nicolás Maduro. Según la central peruana, estos hechos, de confirmarse, “representarían un atentado inadmisible contra la autodeterminación de los pueblos” y formarían parte de una estrategia orientada al control de recursos estratégicos, poniendo en riesgo la paz regional.
Desde Colombia, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT Colombia) calificó la intervención como un atentado contra la paz regional y una amenaza directa para el país, al advertir que la escalada del conflicto podría tener consecuencias en toda la región. En la misma línea, la CUT Brasil expresó su “más enérgica condena” a los episodios ocurridos el 3 de enero de 2026, señalando que se trata de una afrenta a la estabilidad democrática regional y a los principios del derecho internacional, y reafirmó su solidaridad con la clase trabajadora venezolana.
— CUT Brasil (@CUT_Brasil) January 3, 2026
Por su parte, las centrales sindicales argentinas CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma rechazaron y denunciaron la agresión militar del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela, al considerar que viola los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas. Las organizaciones advirtieron que la intervención de Estados Unidos en Venezuela podría sentar un precedente peligroso para América Latina, retrotrayendo a la región a etapas de intervencionismo militar que afectan la soberanía de los Estados y los derechos de los pueblos, en un contexto que vuelve a colocar a la intervención de Estados Unidos en Venezuela en el centro del debate sindical y regional.
La Confederación Sindical de las Américas y la CSI condenan la intervención
En el plano regional e internacional, la Confederación Sindical Internacional (CSI) y la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA) emitieron un comunicado conjunto en el que expresaron su “más absoluto y contundente rechazo” a la operación militar llevada a cabo por el gobierno de Estados Unidos en territorio venezolano. Ambas organizaciones calificaron la intervención como una “violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios fundamentales del Derecho Internacional”, y advirtieron sobre los riesgos que estos hechos representan para la paz y la estabilidad de América Latina y el Caribe.
CSI y CSA condenan la agresión militar de EE.UU. en Venezuela. Defender la soberanía, la paz y la autodeterminación es defender a los pueblos. 🕊️✊ pic.twitter.com/p2PmVzwqeA
— CSA-TUCA (@CSA_TUCA) January 3, 2026
El pronunciamiento también reclamó garantías sobre la integridad física y la liberación del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, y reafirmó la defensa de la autodeterminación de los pueblos. En ese marco, el secretario general de la CSI, Luc Triangle, sostuvo que “estos actos no defienden de ninguna manera la democracia, son claros actos de agresión como parte de una agenda de política exterior militarizada”, mientras que el secretario general de la CSA, Rafael Freire, señaló que el movimiento sindical continental se mantendrá movilizado “en defensa de Venezuela y de América Latina como territorio de paz”.

