La Cámara de Diputados de Brasil dio un paso histórico este miércoles 27 de mayo al aprobar en dos vueltas una Propuesta de Enmienda a la Constitución (PEC) que elimina de forma definitiva el régimen laboral de 6×1 y reduce la jornada laboral semanal de 44 a 40 horas, prohibiendo explícitamente cualquier reducción en los salarios. En la primera ronda, el proyecto obtuvo 472 votos a favor frente a 22 en contra, mientras que en la segunda vuelta consolidó su avance con 461 respaldos, superando con holgura el piso constitucional exigido.
El histórico resultado legislativo fue seguido desde el pleno de la Cámara por la Central de los Trabajadores de Brasil (CTB) y diversos movimientos gremiales que impulsan desde hace años esta demanda. La medida apunta a transformar radicalmente las condiciones de empleo en el país, permitiendo que millones de trabajadores accedan a un esquema de bienestar social y familiar más equitativo, tras casi cuatro décadas sin modificaciones en el tiempo máximo de trabajo legal. Ahora el proyecto pasa ahora al Senado Federal para su análisis y votación definitiva.
«Tras una larga transición de 38 años desde que aprobamos en la Constitución la reducción de la jornada de 48 a 44 horas, millones de trabajadores siguen esperando con ansiedad. Con lucha y esfuerzo, venceremos», declaró Adilson Araújo, presidente de la CTB.
Para las centrales sindicales, esta victoria quiebra una inercia estructural y posiciona al país en la senda de los estándares internacionales de trabajo decente.
Transición gradual y adaptabilidad sectorial
El texto aprobado es una enmienda sustitutiva presentada por el diputado Léo Prates, que unifica las propuestas impulsadas previamente por los parlamentarios Reginaldo Lopes y Erika Hilton. La reforma contempla un esquema de implementación progresiva para evitar distorsiones económicas: a los 60 días de su entrada en vigor, la jornada bajará a 42 horas semanales, garantizando por ley dos días de descanso remunerado (preferentemente el domingo). Transcurrido un año, la carga laboral máxima llegará a las 40 horas definitivas.
Asimismo, la normativa prevé flexibilidad mediante convenios colectivos para sectores esenciales con regímenes especiales —como salud, seguridad, transporte y limpieza urbana— y establece pautas diferenciadas de apoyo para los microempresarios y los pequeños negocios.
“Esta es la mayor reforma en la vida de las personas, porque les permite más tiempo para la familia, el descanso y la vida social”, enfatizó el relator Léo Prates durante el debate.
Desde la CTB remarcaron que el foco se mantendrá ahora en la presión política sobre el Senado para blindar el texto aprobado y asegurar que el fin de la jornada de seis días de trabajo por uno de descanso sea una realidad jurídica inmediata para el pueblo brasileño.

