El movimiento sindical internacional expresó su solidaridad con la población colombiana tras las elecciones presidenciales de 2026 y manifestó su preocupación por las denuncias de irregularidades registradas durante el proceso electoral. A través de un comunicado difundido por UNI Global Union, las organizaciones participantes reafirmaron su compromiso con «la defensa de la democracia, la soberanía popular y el respeto a la voluntad ciudadana expresada en las urnas».
Según el pronunciamiento, más de 70 sindicalistas de América Latina y Europa participaron en la Misión Internacional de Observación y Acompañamiento Electoral, coordinada por las Federaciones Sindicales Globales, la Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA) y organizaciones sindicales colombianas. La misión informó que realizó tareas de observación en distintos territorios del país y dio seguimiento a denuncias que pudieran afectar «la transparencia y las garantías democráticas del proceso».
Preocupación por la polarización y las denuncias durante el proceso electoral
El comunicado sostiene que la misión observó «un escenario marcado por una fuerte polarización política, campañas de desinformación, denuncias de compra de votos, utilización de recursos económicos para influir en el electorado y una creciente ofensiva de sectores de extrema derecha». Asimismo, las organizaciones expresaron su preocupación por «las expresiones que mostraron la injerencia extranjera en el debate político nacional» y por el papel de actores económicos y mediáticos que, según indicaron, buscaron influir en el proceso electoral.
El secretario regional de UNI Americas, Marcio Monzane, afirmó: «La democracia colombiana debe ser respetada sin presiones ni interferencias de ningún tipo. El movimiento sindical internacional acompaña al pueblo colombiano porque sabemos que la defensa de la democracia, los derechos laborales y la justicia social es una tarea que trasciende las fronteras nacionales».
Por su parte, el presidente de UNI Americas, Héctor Daer, señaló: «Esperamos que sea posible encontrar un camino de diálogo, que no aliente la violencia ni los enfrentamientos. Que respete las organizaciones sindicales, esenciales para la vida democrática, y que no borre los derechos laborales y sociales conseguidos durante el último gobierno».
Finalmente, las organizaciones sindicales ratificaron que continuarán acompañando a la población colombiana y a sus organizaciones democráticas. En el comunicado sostuvieron que «la solidaridad internacional seguirá siendo una herramienta fundamental para garantizar que la voluntad popular sea respetada y que Colombia continúe avanzando por el camino de la paz, la inclusión y la democracia»

