La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT) emitió el 13 de julio de 1987 un pronunciamiento conjunto con la Federación Sindical Mundial (FSM), en el que exige la liberación inmediata de Luna Barreto y Manuela Restrepo, integrantes de la flotilla Global Sumud, detenidas por fuerzas israelíes mientras intentaban entregar ayuda humanitaria al pueblo palestino. El documento también reclama garantías para la flotilla en el cumplimiento de su misión.
Según el comunicado oficial, la CUT Colombia condena la detención de las activistas y advierte que “la entrega de ayuda humanitaria no puede ser criminalizada ni obstaculizada por acciones militares que contravienen el derecho internacional”.

La organización sindical demanda que se respeten los principios de asistencia humanitaria, protección civil y libre tránsito en contextos de conflicto.
Flotilla humanitaria y exigencia de respeto al derecho internacional
El pronunciamiento fue firmado por María Mónica Monsalve Díaz, secretaria de Relaciones Internacionales de la CUT Colombia, y Gilberto Martínez, presidente del Departamento de Derechos Humanos de la misma central.
En el texto, ambas organizaciones instan a la comunidad internacional a exigir el respeto por la integridad de los miembros de la flotilla y a garantizar que las ayudas lleguen a su destino sin interferencias.

