Durante la décima sesión del Consejo de Seguimiento de Tiempos de Espera, el Colegio Médico de Chile participó en el análisis de las estrategias aplicadas por el Servicio de Salud Biobío para reducir las listas de espera no GES.
En el encuentro, se revisó el plan de ejecución de los $73.000 millones asignados por el Ministerio de Salud, con énfasis en el impacto que estos recursos podrían tener en la atención de pacientes.
Fondos comprometidos y presión hospitalaria
Según el tesorero nacional del Colegio Médico, Carlos Becerra, “habría sido deseable que estos recursos se hubieran puesto a disposición al menos dos meses antes de lo que finalmente ocurrió”, en referencia a los déficits que enfrentan los hospitales. A pesar de ello, se destacó que la productividad del sistema, al corte de julio, superó la registrada en el mismo período de 2024, lo que permite proyectar un mejor desempeño hacia fin de año.
El Colegio Médico recordó que los fondos provienen de compromisos asumidos durante la discusión presupuestaria y que sus condiciones habilitantes estaban disponibles desde hace meses. “Confiamos en que, dado que ya cuentan con un plan de trabajo y metas claras, estos fondos cumplan su propósito y permitan beneficiar efectivamente a la gran cantidad de personas que hoy esperan una atención”, señaló Becerra.
En la próxima sesión del Consejo se revisará el impacto de otros recursos, como los destinados a la resolutividad de la atención primaria, la modalidad de atención priorizada y las prestaciones contratadas por FONASA en el sector privado. La organización insistió en que estos aportes deben contribuir a que más pacientes egresen de las listas de espera.
El Colegio Médico reafirmó su compromiso con el plan de tres años propuesto para reducir significativamente los tiempos de atención, confiando en cerrar 2025 con cifras que reflejen mejoras concretas para las y los pacientes.

