Además de exigir el fin del ajuste, la CGT reclama el cese de la represión a la protesta social, asistencia urgente a los jubilados y el respeto irrestricto a la negociación colectiva.
El acuerdo contempla el intercambio de información y mejores prácticas, así como una colaboración directa en temas como salarios impagos, condiciones de seguridad y digitalización.