El sindicato anunció que realizará una asamblea general de delegados el 15 de marzo, con el objetivo de hacer un diagnóstico detallado del inicio de clases y compartirlo con la sociedad.
Según la central sindical, estos hechos “constituyen una violación del derecho constitucional a la información y un atentado contra la estabilidad laboral de los trabajadores protegidos por la legislación vigente”.
Se espera que los asistentes diseñen estrategias aplicables en sus entornos laborales, promoviendo cambios significativos dentro del sindicato y en el sistema educativo en general.