La Central Única de los Trabajadores (CUT), junto con otras centrales sindicales e IndustriALL Brasil, emitió un pronunciamiento conjunto en el que rechazaron la nueva ronda de aranceles anunciada por Estados Unidos sobre productos brasileños. Según las organizaciones, la medida tendrá consecuencias sobre el empleo, la producción y la economía nacional, además de afectar la competitividad de la industria brasileña.
En el comunicado, las entidades afirmaron que «el ataque amenaza los puestos de trabajo, las inversiones y el desarrollo industrial, impactando a todos los sectores de la economía nacional y afectando directamente a miles de trabajadores». Asimismo, sostuvieron que las medidas unilaterales «interrumpen las cadenas de producción, reducen la competitividad de la economía brasileña y ponen en riesgo empleos de calidad».
La CUT, las demás centrales sindicales e IndustriALL Brasil llamaron al Gobierno a mantener el diálogo y las negociaciones «sin renunciar a los intereses nacionales, la autonomía de sus instituciones y la soberanía del país».
Las organizaciones cuestionan los fundamentos de los aranceles
El pronunciamiento también señala que no existen argumentos económicos que justifiquen el incremento de los aranceles. En ese sentido, las organizaciones indicaron que «en 2025, Brasil registró un déficit comercial de 7.530 millones de dólares con Estados Unidos», por lo que sostienen que «no existe ningún desequilibrio comercial que justifique esta medida».
Las centrales sindicales expresaron además su preocupación porque la investigación estadounidense haya incluido cuestionamientos a políticas públicas brasileñas, entre ellas el sistema de pagos PIX. En el documento afirmaron que «Brasil tiene derecho a desarrollar sus propias soluciones innovadoras para su sistema financiero. Atacar a PIX es atacar la soberanía nacional».

