La Confederación General del Trabajo (CGT) expresó su rechazo al proyecto denominado “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” –Ley de Tierras– impulsado por el Gobierno y sostuvo que la iniciativa pone en discusión aspectos vinculados a la soberanía territorial, la producción, el trabajo y el rol del Estado en la planificación estratégica del país.

A través de un comunicado, la central obrera planteó una serie de argumentos para oponerse a la modificación de las restricciones actuales sobre la propiedad de tierras y convocó a movilizarse el próximo 6 de agosto “por la soberanía, el pan y el trabajo argentino”.
¿Por qué la CGT rechaza la Ley de Tierras?
Uno de los co lídres de la CGT, Cristian Jerónimo, reforzó la postura sindical y cuestionó el proyecto al advertir: “Es una ley que permite que tres o cuatro millonarios se queden con la Argentina”. Además, señaló que “ya tenemos antecedentes, como el caso del Lago Escondido”, y sostuvo que existe “una riqueza impresionante en la tierra y por eso quieren flexibilizar todas las condiciones”.
1. La tierra no es una mercancía
Uno de los principales argumentos de la CGT es que la tierra no debe ser considerada únicamente como una propiedad privada o un activo económico.

“La tierra es mucho más que una propiedad. Es territorio, trabajo, alimento, generación de empleo, producción, medio ambiente y soberanía”, afirmó la central obrera.
En ese sentido, sostuvo que sin un control nacional sobre la tierra “no hay proyecto nacional productivo propio”, al considerar que el territorio cumple un rol estratégico para el desarrollo del país.
2. Riesgo de extranjerización y pérdida de control estatal
La CGT advirtió que la eliminación de los límites actuales podría habilitar una compra irrestricta de tierras por parte de grandes corporaciones internacionales.

Según el planteo sindical, esto podría “debilitar la capacidad del Estado para regular y planificar el uso estratégico de su propio territorio”.
Para la central obrera, la tierra podría dejar de estar vinculada a la producción para transformarse en un activo financiero sujeto a la especulación global.
3. Defensa de los recursos estratégicos
Otro de los puntos señalados por la CGT está relacionado con las tierras que contienen recursos naturales estratégicos.

El comunicado advierte que eliminar restricciones sobre territorios con ríos, lagos y acuíferos podría permitir que recursos como el agua dulce queden bajo control de intereses privados extranjeros.
“¡No hay soberanía sin control sobre nuestro territorio!”, sostuvo la central sindical en sus mensajes de difusión.
4. La soberanía territorial y las zonas de frontera
La CGT también puso el foco en las áreas consideradas estratégicas para la seguridad nacional.

Según la organización sindical, facilitar la adquisición de campos ubicados en zonas de seguridad fronteriza podría reducir la presencia y el control del Estado en territorios considerados críticos para la defensa nacional.
5. La seguridad jurídica también debe proteger a quienes trabajan
Finalmente, la central obrera cuestionó que el proyecto sea presentado bajo el concepto de “inviolabilidad” de la propiedad privada.
Para la CGT, la Constitución Nacional ya protege la propiedad privada y también garantiza derechos vinculados a la vivienda, el trabajo, el ambiente y el desarrollo.
“Los eufemismos no disimulan la crueldad del proyecto”, sostuvo la central, al cuestionar la denominación elegida por el Gobierno para la iniciativa.

En ese marco, planteó que la seguridad jurídica “no debe proteger únicamente la propiedad sino también a quienes trabajan”, incluyendo el derecho a la vivienda, al trabajo, al salario digno y a una tierra orientada al bien común.
La CGT vinculó además su postura con el concepto de bien común expresado por el Papa Francisco, al señalar que “la tierra que nos cobija” forma parte de esa mirada.
Con este posicionamiento, la central obrera ratificó su rechazo al proyecto y sostuvo que Argentina necesita avanzar hacia “un nuevo contrato social con producción, desarrollo y trabajo”, con un Estado “presente, inteligente y eficaz” para sostener un proyecto productivo nacional.
Vía: Mundo Gremial.

