La distribución desigual de los cuidados en Iberoamérica tiene consecuencias que van más allá de la organización de los hogares: condiciona las oportunidades laborales de las mujeres, sus trayectorias profesionales y el acceso a mejores pensiones. Así lo señala la (OISS), que advierte sobre la necesidad de incorporar estas desigualdades al diseño de los sistemas de protección social.
En el marco del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, el organismo participa en la campaña «Cuidados en Iberoamérica: una mirada compartida sobre quién cuida», impulsada por el Comité de Género de los Organismos Iberoamericanos.
La iniciativa reúne también a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI), el Organismo Internacional de Juventud para Iberoamérica (OIJ) y la Conferencia de Ministros de Justicia de los Países Iberoamericanos (COMJIB).

El costo laboral y previsional de cuidar
Según la OISS, las mujeres continúan asumiendo la mayor parte de las tareas de cuidado no remuneradas. Esta carga puede generar trayectorias laborales discontinuas y períodos de cotización más cortos, factores que repercuten en el acceso a la seguridad social y en el monto de las jubilaciones. El organismo plantea que estas desigualdades deben considerarse al diseñar los sistemas previsionales.
La campaña busca visibilizar cómo la distribución de los cuidados impacta también en la educación, el empleo y la autonomía económica. Su planteo central es promover una mayor corresponsabilidad y avanzar hacia sistemas de cuidados y protección social más equitativos.

