La jornada internacional de acción convocada para el 30 de octubre busca reunir a trabajadores portuarios de distintos países frente a dos preocupaciones: el impacto de la automatización sobre el empleo y el uso de los puertos para transportar armamento destinado a zonas de conflicto. Eduardo Guterra, vicepresidente de la Federación Nacional de Trabajadores Portuarios de Brasil y miembro del Comité Ejecutivo Nacional de la CUT, llamó a sumarse a la movilización, que puede incluir paros y manifestaciones según las decisiones de cada sindicato. «Es importante que todos nos sumemos a esta lucha, que tiene alcance global y aborda cuestiones actuales y fundamentales para el debate político», afirmó.
La convocatoria se apoya en la Declaración de Estambul, adoptada por unanimidad durante la Tercera Reunión Internacional de Sindicatos de Estibadores y Trabajadores Portuarios del Mediterráneo y Europa, celebrada en mayo de 2026. Las organizaciones firmantes, que representan a trabajadores de más de 40 puertos, convocaron a una jornada común de acción y recibieron la adhesión de ORSA Porti de Gioia Tauro, Italia.
En el sector portuario brasilero, la incorporación de inteligencia artificial ya empieza a modificar tareas administrativas vinculadas con la llegada y liberación de cargas. Guterra advirtió que estos cambios pueden reducir puestos de trabajo y alterar la organización de las operaciones. «La llegada de la inteligencia artificial a los puertos es una realidad, pero se está produciendo gradualmente, interfiriendo en la parte burocrática y eliminando puestos de trabajo», sostuvo. El dirigente reclama que la modernización no se traduzca en pérdida de empleos ni en un deterioro de las condiciones laborales.
Trabajo portuario: los sindicatos reclaman negociación ante la automatización
Frente a esos cambios, Guterra planteó que las organizaciones sindicales deben participar en las decisiones sobre tecnología, capacitación y reconversión profesional. «Es necesaria una negociación entre nuestros sindicatos y las asociaciones empresariales», señaló. Entre las herramientas mencionadas figura el Convenio 137 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativo al trabajo portuario y a medidas de protección del empleo y los ingresos. La convocatoria también incluye reclamos por aumentos salariales reales, jornadas más cortas, condiciones de jubilación justas y prevención de accidentes.
La Declaración de Estambul también rechaza la militarización de los puertos y reclama que no se utilicen para transportar armas, municiones, equipos militares o tropas destinadas a zonas de guerra. En el plano laboral, exige que los convenios colectivos garanticen aumentos salariales reales, empleo seguro, reducción de la jornada y condiciones justas de jubilación. Además, sostiene que la automatización y la inteligencia artificial no deben utilizarse para eliminar puestos de trabajo ni reducir derechos.
En Brasil, los sindicatos coordinan acciones con trabajadores portuarios de Santos, Río de Janeiro, Bahía, Espírito Santo, Santa Catarina y Rio Grande do Sul. Sin embargo, al momento de la entrevista, el calendario de actividades aún estaba en elaboración y la realización de paros o actos dependía de la confirmación de las organizaciones locales. Guterra resumió la posición sindical con una consigna: «Para afrontar estos cambios, primero debemos recurrir a la fuerza de nuestros sindicatos».

