En menos de una semana, 293 trabajadores renunciaron al sindicato de la planta de UniFirst en Nicaragua y otros cinco afiliados fueron despedidos. Tras la caída de la afiliación por debajo del mínimo legal de 20 integrantes, la empresa estadounidense de ropa de trabajo inició un procedimiento judicial para disolver la organización. IndustriALL Global Union y la Federación Nacional de Sindicatos Textil, Vestuario, Piel y Calzado (FESITEX) denuncian que las renuncias podrían haber sido producto de presiones para debilitar la representación colectiva de los trabajadores.
Según FESITEX, el conflicto comenzó a agravarse en enero de 2026 por desacuerdos sobre beneficios y medidas disciplinarias contra dirigentes sindicales. Las tensiones aumentaron después de que el sindicato se afiliara a la federación y presentara una propuesta de negociación colectiva a finales de julio.
La organización sostiene que supervisores, personas cercanas a la gerencia y exdirigentes sindicales presionaron a los trabajadores para que abandonaran la afiliación, con advertencias sobre un posible cierre de la planta y la pérdida de empleos. Además, cuestiona que las cartas de renuncia fueran prácticamente idénticas y reclama esclarecer si los trabajadores actuaron libremente.
IndustriALL exige frenar la disolución y apunta a la futura compradora
En una carta enviada a UniFirst el 9 de septiembre, IndustriALL reclamó retirar la acción judicial o, como mínimo, suspenderla hasta que una investigación independiente determine las circunstancias de las renuncias y los despidos. También exigió que cesen las presiones contra los trabajadores, que los despedidos por su actividad sindical sean reincorporados y compensados, y que se retomen las negociaciones de buena fe.
La organización advirtió que, de confirmarse las denuncias, las conductas señaladas podrían vulnerar los Convenios 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), relativos a la libertad sindical y la negociación colectiva, ratificados por Nicaragua.
El conflicto adquiere otra dimensión porque Cintas, una de las principales empresas de uniformes de América del Norte, prepara la adquisición de UniFirst. En una carta del 5 de octubre, IndustriALL instó a la compañía a incluir el caso en sus controles de debida diligencia en materia de derechos humanos y laborales antes de completar la operación. Hasta entonces, ambas empresas siguen siendo independientes.
Para el secretario general de IndustriALL, Atle Høie, el descenso de la afiliación no debería justificar por sí solo la disolución sin esclarecer qué ocurrió: “La respuesta debe ser investigar lo sucedido, no disolver el sindicato”. La organización reclama que se evalúen los riesgos para los derechos laborales y que se adopten medidas para garantizar que los trabajadores puedan organizarse sin presiones ni represalias.

