La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó la eliminación del subsidio al diésel anunciada por el Gobierno nacional y convocó de manera inmediata a un Ampliado Nacional de Emergencia. En un pronunciamiento fechado el 19 de septiembre, la organización sostuvo que la medida representa “un duro golpe a la economía popular” y que afectará directamente a las familias trabajadoras.
Según el comunicado, la COB considera que el retiro del apoyo estatal al combustible podría generar un proceso inflacionario que impacte sobre el costo de la canasta básica y los medios de vida de los trabajadores. La organización también cuestionó que el Gobierno haya adoptado la medida sin respetar, según su planteo, acuerdos y compromisos previamente suscritos con el movimiento obrero.

Diésel: la COB reclama diálogo y prepara una respuesta sindical
La central obrera afirmó que había sostenido una posición orientada al diálogo y presentado propuestas técnicas durante las negociaciones. Sin embargo, sostuvo que “la respuesta gubernamental ha sido el camino del ‘paquetazo’ y la traición a la mesa de negociación”. La organización señaló además que no permanecerá al margen frente a lo que considera una afectación a la economía de las mayorías.
El ampliado de emergencia reunirá a Confederaciones, Federaciones Nacionales, Centrales Obreras Departamentales y Centrales Obreras Regionales. De acuerdo con el pronunciamiento, el objetivo será evaluar la coyuntura, escuchar la posición de los sectores afiliados y definir las medidas de lucha que correspondan.
La COB también vinculó la decisión sobre el diésel con una eventual conflictividad social y sostuvo que las acciones de movilización deberán ser determinadas por sus bases. El comunicado concluye con una consigna: “¡El combustible no se toca sin la consulta al pueblo!”.

