Las enfermeras de la República Dominicana alcanzaron una serie de mejoras laborales y profesionales luego de una campaña impulsada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de Enfermería (SINATRAE), organización afiliada a la Internacional de Servicios Públicos (ISP). Según informó la federación sindical, el conflicto comenzó tras la decisión del Gobierno, durante la pandemia de COVID-19, de otorgar aumentos salariales únicamente al personal médico, dejando fuera al resto de los trabajadores de la salud.
La secretaria general de SINATRAE, Aracelis de Salas Alcántara, explicó que «este movimiento se inició como consecuencia de que el Gobierno dominicano concediera un aumento salarial únicamente al sector médico. Lxs enfermeras y lxs trabajadores de la salud quedaron excluidos, lo que desencadenó un largo proceso de sindicalización y presión que se prolongó desde 2021 hasta 2026». La organización fortaleció su estrategia mediante la coordinación con otros sindicatos de enfermería, movilizaciones, huelgas, piquetes, marchas y una intensa campaña en redes sociales.
El acuerdo incorpora mejoras laborales y un compromiso para garantizar jubilaciones dignas
De acuerdo con la ISP, las negociaciones con la Presidencia, el Servicio Nacional de Salud y el Ministerio de Salud concluyeron con un acuerdo que contempla la contratación definitiva del personal incorporado durante la pandemia, el ingreso de auxiliares y técnicos de enfermería, cambios en la denominación profesional para reconocer mayores responsabilidades y la aplicación de incentivos por antigüedad vinculados al salario.
La campaña también buscó instalar en la opinión pública la relación entre las condiciones laborales del personal de enfermería y la calidad de la atención sanitaria. En ese sentido, Alcántara destacó: «El 50 % de nuestra lucha consistió en sensibilizar a la población a través de las redes sociales. El resto lo logramos gracias a las acciones que también llevamos a cabo sin descanso».
Además de estos avances, la dirigente sindical informó que las negociaciones incluyeron un compromiso, aún pendiente de ratificación, para que las enfermeras puedan jubilarse con la totalidad de su salario. «Logramos introducir una cláusula relativa a las pensiones que garantiza que la enfermera se jubile con el 100 % de su salario», afirmó. Según la ISP, el proceso también fortaleció la organización sindical e incorporó a una nueva generación de enfermeras a la acción colectiva.

