La Red Latinoamericana de la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación (Rel-Uita) difundió información clave sobre la reciente decisión de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia (CPDC) de Uruguay. El organismo resolvió, por tercera vez el 25 de septiembre, negar la solicitud de la multinacional Minerva Foods para adquirir tres plantas frigoríficas de la también brasileña Marfrig y la negativa se fundamenta en el alto riesgo de concentración de mercado y en la posible posición dominante por parte de la empresa compradora en el sector de la competencia.
La resolución reiteró los fundamentos que llevaron a las negativas anteriores, poniendo el foco en el «riesgo de concentración de mercado», el «potencial control del precio de la hacienda para faena» y la «posible posición dominante». En este nuevo intento, Minerva propuso la compra de las plantas La Caballada (Salto), Inaler (San José) y Establecimientos Colonia (Colonia), con el compromiso de revender esta última a Allana Group, un grupo de capitales indios.
Riesgo de Concentración y la Competencia Industrial
A pesar de la modificación en la propuesta, la CPDC concluyó, tras varios meses de evaluación, que la operación seguía representando riesgos significativos para la libre competencia. El organismo recordó que Minerva ya controla cerca de la mitad de la faena nacional con solo cuatro plantas. Agregar nuevas unidades podría poner al sector primario en una posición de mayor vulnerabilidad frente al poder de negociación industrial.
Para la Rel-Uita, este fallo alerta a los trabajadores y trabajadoras del sector, quienes ya enfrentan una crisis de empleo «sin precedentes». El sindicato teme los posibles efectos indirectos que podría generar el proceso, como reestructuraciones, ajustes o cambios de dueños si partes de la operación se apelan o se modifican. Estos escenarios podrían afectar la ya precaria estabilidad laboral en la industria cárnica.
La Rel-Uita subraya que el proceso sigue abierto, a pesar de la negativa firme de la CPDC. El organismo regulador ha dejado un mensaje claro: «al menos por ahora, la concentración de poder económico en sectores estratégicos no avanzará sin resistencia ni control». Esta postura es vista por los trabajadores como una señal de apoyo a la necesidad de equilibrar la balanza entre el poder industrial y la defensa de las fuentes de trabajo.
La decisión de la CPDC, según lo reportado por la Rel-Uita, es fundamental para el mercado cárnico uruguayo, ya que establece un límite a la concentración industrial. En ese sentido , señaló que la defensa de la competencia en este sector estratégico se traduce indirectamente en una protección a la cadena de valor y a los puestos de trabajo.

