La Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Américas (CSA) denunció la expulsión arbitraria de su Secretario de Fortalecimiento y Organización Sindical, Marcelo Di Stefano, ocurrida el 1.º de febrero de 2026 en el aeropuerto internacional de Panamá, donde fue retenido durante más de siete horas antes de ser deportado sin que mediara justificación legal, administrativa o política por parte de las autoridades panameñas.
Según el comunicado de la organización regional, Di Stefano tenía previsto participar entre el 2 y el 4 de febrero en un Seminario de Fortalecimiento Sindical junto a sindicatos globales y organizaciones sindicales europeas, además de actividades vinculadas a una iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el marco de una misión tripartita con representantes de trabajadores, empleadores y el gobierno panameño.
Persecución y libertad sindical en el centro de la denuncia
La CSA calificó el hecho como “un acto de extrema gravedad institucional, incompatible con los principios democráticos, el diálogo social tripartito y el respeto a la libertad sindical”, y sostuvo que se trata de “un ataque directo al sindicalismo internacional y a la propia OIT”, en un contexto donde el organismo impulsa instancias de cooperación con el gobierno de Panamá .
En el mismo pronunciamiento, la central sindical regional exigió “explicaciones inmediatas y públicas” por parte del gobierno panameño, en particular al Ministerio de Trabajo, así como el cese de “toda práctica de hostigamiento, criminalización o restricción contra la acción sindical nacional e internacional”.
Finalmente, la CSA informó que se declaró en estado de alerta permanente y que, junto al sindicalismo internacional, adoptará medidas políticas, sindicales y jurídicas para denunciar este episodio de persecución en los foros correspondientes y defender la libertad sindical y la democracia en la región.

