La Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (CONFUSAM) manifestó su rechazo al proyecto de ley «Escucha su Corazón», actualmente en tramitación en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile. A través de un comunicado, la organización afirmó que la iniciativa representa un retroceso en materia de derechos reproductivos y advirtió sobre sus efectos en el sistema de salud y en el trabajo del personal sanitario.
En el pronunciamiento, CONFUSAM expresó su «más enérgico y categórico rechazo» al proyecto, al considerar que constituye «una ofensiva ideológica que violenta la autonomía de las mujeres y precariza las condiciones laborales del personal sanitario». Asimismo, sostuvo que la propuesta «no busca garantizar el derecho a la información, sino institucionalizar un mecanismo de coacción y presión psicológica sobre las mujeres y personas gestantes».
La organización advirtió sobre consecuencias para la atención en salud
El comunicado también señala que la obligación de ofrecer la audición del latido fetal en determinadas circunstancias «constituye una forma de trato cruel e inhumano que busca culpabilizar a las pacientes en momentos de profunda vulnerabilidad». Además, la organización sostuvo que la normativa «introduce una grave interferencia en el acto médico y criminaliza la labor de los equipos de salud», al establecer responsabilidades administrativas y penales para el personal asistencial.
En ese contexto, CONFUSAM emplazó al Poder Legislativo a «detener este intento de retroceso en los derechos reproductivos ya consagrados en la Ley 21.030 de Aborto en Tres Causales» y solicitó que los esfuerzos políticos se concentren en «las verdaderas urgencias del sistema de salud», entre ellas el financiamiento del abastecimiento de anticonceptivos, el fortalecimiento de la educación sexual integral y el refuerzo de la red pública.
la organización afirmó en su comunicado que sus bases «no serán cómplices de la violencia institucional ni de normativas que utilicen el aparato estatal para castigar moralmente a las mujeres y precarizar el ejercicio de la salud pública», al tiempo que sostuvo que la eventual aprobación de la iniciativa representaría un grave retroceso para los derechos de las mujeres y para el funcionamiento del sistema de salud en Chile.

