La Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF), organización afiliada a la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), se movilizó frente al Congreso Nacional, en Valparaíso, para expresar su rechazo al proyecto de Megareforma impulsado por el Gobierno del presidente José Antonio Kast y su ministro de Hacienda, Jorge Quiróz.
A través de un comunicado, la ANEF convocó a sus organizaciones afiliadas a participar de la jornada para «manifestar su rechazo al proyecto de ley, sus contenidos y advertir sobre los impactos que genera en la recaudación fiscal, la sostenibilidad del Estado y la función pública». Asimismo, sostuvo que la iniciativa corresponde a una «reforma tributaria de carácter regresivo que solo beneficia principalmente a las grandes empresas y a los sectores de mayores ingresos del país».
Según el comunicado difundido por CLATE, la movilización contó con una amplia participación de dirigentes sindicales que manifestaron su rechazo a la Megareforma y buscaron transmitir a los parlamentarios su oposición al proyecto, al considerar que tendría consecuencias sobre la función pública y el financiamiento de los servicios estatales.
Dirigentes sindicales cuestionaron los efectos de la Megareforma
Durante la movilización, el presidente de la ANEF y secretario general de la Región Andina de CLATE, José Pérez Debelli, expresó su rechazo al proyecto y afirmó: «No es una reforma para reconstruir, es una reforma para destruir, destruye la estructura, que es esto, que hoy día conocemos como los derechos sociales«. Además, agregó: «No es un capricho, no es contra alguien. Esa reforma nos maltrata, nos violenta, a las mujeres, a la ciudadanía, a los estudiantes, incluso a los que están por nacer, porque también afecta en el futuro de nuestro país».
Por su parte, el secretario general de la ANEF, Carlos Insunza, señaló durante la manifestación realizada en Santiago que «este proyecto de ley condena al país a un déficit fiscal permanente. Condena al país a la permanente restricción fiscal de los servicios públicos y por tanto de los derechos de la mayoría de nuestro pueblo«. También sostuvo que las actuales restricciones presupuestarias «impiden una provisión adecuada y que lo que viene solo tiene el destino de ser peor».

