En el comunicado se apunta a que, al deslegitimar a la dirigencia del SITPRE, se envía un mensaje “ejemplificador” al resto de trabajadoras y trabajadores del sector estatal.
Según las organizaciones, los trabajadores despedidos enfrentan obstáculos para reinsertarse laboralmente, lo que refuerza la permanencia de la carpa en la capital.
WIEGO subrayó que este precedente transforma el futuro del trabajo informal en América Latina, al situar el derecho al cuidado como pilar clave de la justicia laboral.