Las organizaciones sindicales consideran que las medidas económicas del Gobierno son perjudiciales para la clase trabajadora y la población ecuatoriana.
Entre los principales puntos de la propuesta se incluye un incremento que contemple un aumento real y el 100 por ciento del Índice de Precios al Consumidor.
La injusta división de valores en las cadenas productivas, la debilidad de las entidades de clase y el inadecuado salario mínimo son algunos de los factores identificados.