El acuerdo establece jornadas de trabajo de 10 horas, afectando directamente el derecho al descanso y eliminando la posibilidad de cobrar horas extras.
La representante de la confederación sostuvo que las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, están generando nuevas formas de precarización laboral.
La confederación demanda que los países desarrollados asuman su responsabilidad histórica y ecológica, y brinden financiamiento adecuado a los países del Sur Global.