Representantes sindicales, especialistas y autoridades participaron en Brasilia del 2º Congreso Internacional contra el Acoso y la discriminación en el Sector Público, una actividad organizada por el Sindicato de Servidores del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Sinditamaraty) que reunió a organizaciones y referentes de distintos países de América Latina y el Caribe.
El encuentro contó con la participación de dirigentes de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), encabezados por su presidente Julio Fuentes, junto a representantes de organizaciones sindicales, organismos públicos y defensores de derechos humanos, en una agenda centrada en las condiciones laborales y las estrategias para enfrentar distintas formas de violencia en el ámbito estatal.
La programación incluyó paneles y conferencias vinculadas al racismo, la equidad de género y la negociación colectiva, así como debates sobre liderazgo sindical y mecanismos institucionales para prevenir situaciones de acoso y vulneración de derechos en el trabajo público.
Discriminación, estabilidad laboral y negociación colectiva
Uno de los ejes centrales del congreso estuvo vinculado a la relación entre estabilidad laboral y combate a la discriminación, un aspecto abordado durante el panel sobre violencia institucional en el sector público, donde Julio Fuentes sostuvo que “la falta de estabilidad laboral convierte a un lugar de trabajo en un espacio de miedo”, al advertir sobre los efectos de la precariedad y la incertidumbre laboral.
El dirigente también afirmó que “el racismo estructural se combate con empleo público protegido”, y señaló que la negociación colectiva prevista en el Convenio 151 de la OIT constituye una herramienta fundamental para garantizar condiciones laborales estables y mecanismos de protección frente al abuso y la violencia institucional.
La actividad concluyó con debates orientados a fortalecer estrategias sindicales y mecanismos colectivos para enfrentar el acoso y la discriminación en el empleo público, en un escenario donde organizaciones de la región coincidieron en la necesidad de avanzar hacia espacios laborales más seguros, representativos y democráticos.

