Honduras presentó el Perfil Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo 2025 y el Plan Nacional de Salud de los Trabajadores (PLANSATH) 2026-2030, dos instrumentos que buscan fortalecer la prevención de riesgos laborales. El anuncio, realizado en julio con asistencia técnica de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), reconoce problemas estructurales en el sistema de protección: mecanismos fragmentados, normas que necesitan modernizarse y cobertura limitada de los servicios preventivos, sobre todo para las personas que trabajan en la informalidad.
El diagnóstico funciona como punto de partida para una estrategia que propone reducir los accidentes laborales y las enfermedades profesionales, mejorar los sistemas de información y ampliar la protección a distintos sectores productivos. El plan también contempla metas medibles, responsabilidades institucionales y mecanismos de financiamiento.
El desafío de convertir el diagnóstico en prevención efectiva
Eliel Hasson, director de la Oficina de la OIT para América Central, Panamá y República Dominicana, destacó que los instrumentos permiten “fortalecer la prevención, orientar las políticas públicas y avanzar hacia entornos de trabajo seguros y saludables para todas las personas trabajadoras”. Por su parte, Fernando Javier Mejía, director general de Inspección del Trabajo, señaló que servirán para “conocer la realidad, definir prioridades y orientar los esfuerzos del país”.
La iniciativa busca dar continuidad a las políticas impulsadas con el primer plan nacional de salud ocupacional, adoptado en 2012 para el período 2012-2015. La OIT señala que aquella experiencia dejó como aprendizaje la necesidad de mejorar la coordinación entre instituciones y sostener los espacios de trabajo conjunto. La nueva hoja de ruta se elaboró mediante el diálogo entre organismos estatales, empleadores y organizaciones sindicales, en el marco de la Comisión Nacional de Salud de los Trabajadores de Honduras (CONASATH).
El plan se vincula con los convenios fundamentales de la OIT sobre seguridad y salud en el trabajo, los números 155 y 187. El principal desafío será que las metas anunciadas se traduzcan en mejores condiciones de trabajo y una cobertura efectiva para quienes hoy tienen vmenos acceso a la prevención.


