El Comité Ejecutivo Regional de UNI Américas rechazó la represión registrada durante la movilización del 6 de agosto frente al Congreso Nacional de Argentina. Según la organización, la protesta se desarrollaba de manera pacífica para expresar el rechazo a las iniciativas de extranjerización de tierras y el proyecto de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el gobierno de Javier Milei.
En su pronunciamiento, UNI Américas afirmó que condena «la violenta represión ordenada por el Gobierno argentino (…) contra las ciudadanas y los ciudadanos que se manifestaban pacíficamente» y sostuvo que también fueron afectados trabajadores de prensa que, según el texto, «se encontraban ejerciendo legítimamente sus derechos constitucionales».

La organización sindical reclamó el cese de la represión y la protección del derecho a la protesta
El Comité Ejecutivo Regional señaló que «la protesta pacífica, la movilización social y la libertad de expresión son pilares esenciales de todo Estado democrático de derecho y no pueden ser criminalizados ni reprimidos».
Asimismo, el sindicato global manifestó su respaldo a las manifestaciones pacíficas en defensa de los recursos naturales, el patrimonio territorial y la soberanía de los pueblos.
En el comunicado, la organización también exigió «el cese inmediato de la represión y de toda forma de persecución contra quienes ejercen legítimamente el derecho a la protesta social», al considerar que el uso de la fuerza pública para reprimir manifestaciones representa un retroceso democrático y afecta las libertades fundamentales.

