El testimonio de trabajadores sindicalizados fue determinante en una reciente decisión del Tribunal Canadiense de Comercio Internacional (CITT), que resolvió aplicar medidas más estrictas frente al ingreso de acero importado en condiciones consideradas desleales, en un caso que involucra a productos provenientes de distintos países, de acuerdo con el comunicado del sindicato United Steelworkers.
La resolución establece la aplicación de aranceles antidumping de hasta el 50% sobre importaciones de tuberías y productos tubulares de acero provenientes de México, Corea, Turquía y Filipinas, con una vigencia prevista de al menos cinco años, en una medida orientada a corregir distorsiones en el mercado y proteger la producción local.
Durante el proceso, trabajadores de distintas acerías comparecieron ante el tribunal y expusieron el impacto directo de estas prácticas en sus condiciones laborales, al describir situaciones como interrupciones en la producción y despidos vinculados al ingreso de productos a precios por debajo del mercado, lo que permitió dimensionar los efectos de este fenómeno en el sector.
Acero, empleo y regulación del comercio internacional
Desde la organización sindical destacaron la relevancia del fallo, al señalar que “la decisión de la CITT es un resultado positivo para los más de 1.000 trabajadores sindicalizados que producen productos tubulares de acero en Canadá”, subrayando que la participación de los trabajadores fue central para evidenciar el impacto del comercio desleal sobre el empleo.
En esa línea, el sindicato remarcó que “la participación de nuestros miembros en este caso, que destaca el impacto directo de los productos abandonados en el empleo en Canadá, fue clave para lograr esta decisión”, y sostuvo que las medidas adoptadas contribuirán a resguardar tanto a los trabajadores como a la industria frente a prácticas que afectan la competencia.
Finalmente, la organización señaló que continuará impulsando una estrategia integral para el sector, al considerar que este tipo de decisiones deben complementarse con políticas de largo plazo que fortalezcan la producción y el empleo en la industria del acero.

