En México, a 20 años de la tragedia minera de Pasta de Conchos, en el estado de Coahuila, el movimiento sindical volvió a poner en agenda la necesidad de avanzar en una reforma que sancione penalmente a las empresas cuando la negligencia en materia de seguridad laboral derive en la muerte de trabajadores.
La explosión ocurrida en 2006 en la mina de carbón dejó 65 mineros fallecidos y se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de precariedad y falta de controles en el sector extractivo mexicano. Desde entonces, familiares y sindicatos sostienen un reclamo persistente de justicia y reparación.
En ese marco, se presentó en la Cámara de Diputados una iniciativa para incorporar al Código Penal Federal la figura de “homicidio industrial”, con el objetivo de establecer responsabilidades penales claras para empleadores que incumplan normas de seguridad y salud en el trabajo. La propuesta fue elaborada originalmente desde el ámbito sindical minero y cuenta con respaldo de organizaciones nacionales e internacionales del sector.
Desde la perspectiva sindical, la reforma busca romper con la impunidad empresarial y garantizar que la seguridad laboral no sea un simple requisito administrativo, sino una obligación cuyo incumplimiento tenga consecuencias reales. Para las organizaciones de trabajadores, el caso de Pasta de Conchos no debe repetirse y la legislación es una herramienta clave para prevenir nuevas tragedias en la industria minera y en otros sectores productivos del país.

