La ataque de EE.UU a Venezuela fue condenada públicamente por la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadores Estatales (CLATE), que expresó su rechazo al bombardeo realizado por fuerzas estadounidenses sobre territorio venezolano durante la madrugada, según un pronunciamiento difundido por la organización regional. La central sindical calificó el hecho como un ataque a la soberanía nacional y advirtió sobre su gravedad en el contexto regional y global.
En el comunicado, la CLATE sostuvo que la invasión de EE.UU. contra Venezuela constituye “una clara muestra de la política imperial e intervencionista” del gobierno estadounidense encabezado por Donald Trump. Asimismo, señaló que esta acción vulnera principios fundamentales del derecho internacional y contradice los objetivos fundacionales de las Naciones Unidas, orientados a preservar la paz y la seguridad internacionales.
Documento completo: CLATE condena invasión a Venezuela
Ataque de EE.UU. a Venezuela y el impacto en la soberanía regional
De acuerdo con la organización sindical, el ataque representa una “violación flagrante” de los artículos 1 y 2 de la Carta de las Naciones Unidas, al implicar el uso de la fuerza contra un Estado soberano. En ese marco, la CLATE afirmó que el objetivo estratégico de esta ofensiva estaría vinculado al control de los recursos naturales del país, en particular el petróleo y los minerales, lo que, según el pronunciamiento, busca quebrar la independencia política de Venezuela.
El documento también subrayó que la invasión de EE.UU. contra Venezuela no es un hecho aislado, sino parte de una política de intervención que impacta en toda América Latina y el Caribe. Por ese motivo, la confederación, junto a sus organizaciones miembro de 20 países, exigió el respeto irrestricto del derecho internacional y de los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos.
Finalmente, la central sindical informó que se declaró en estado de alerta y movilización para acompañar al pueblo venezolano y reiteró su posicionamiento histórico contra la guerra y el intervencionismo. En su declaración, reafirmó que América Latina y el Caribe deben ser considerados territorios de paz, en rechazo a la ataque de EE.UU. a Venezuela y a cualquier forma de injerencia extranjera.

