La Confederación Sindical Internacional (CSI) manifestó su respaldo a las organizaciones sindicales argentinas que convocaron a una movilización el 18 de diciembre, en rechazo a la reforma laboral promovida por el gobierno del presidente Javier Milei. La central sindical internacional advirtió que las iniciativas presentadas ante el Congreso argentino podrían afectar derechos fundamentales del trabajo y debilitar el rol de las organizaciones gremiales.
Según informó la CSI en su comunicado reciente, el paquete de reformas ingresado el 11 de diciembre contempla cambios que, de avanzar, eliminarían protecciones constitucionales, restringirían la actividad sindical y modificarían aspectos centrales del derecho laboral. En ese marco, el secretario general de la organización afirmó: “El movimiento sindical internacional se solidariza con la CGT, la CTA-A y la CTA-T en su defensa de los derechos democráticos y sindicales”.
Advertencias sindicales sobre el impacto de la reforma laboral
Desde la CSI señalaron que la reforma laboral propuesta no responde a un proceso de modernización, sino que introduce medidas que afectarían el derecho de huelga, la negociación colectiva y la estabilidad en el empleo. Triangle sostuvo que “esta reforma no es una modernización, sino un ataque generalizado contra los trabajadores y los sindicatos diseñado para satisfacer los intereses de las grandes empresas a expensas del pueblo”, e instó al Congreso argentino a rechazar el proyecto.
En el mismo pronunciamiento, la central sindical internacional alertó que las modificaciones planteadas podrían profundizar la desigualdad social, incrementar la informalidad laboral y trasladar al Estado costos que actualmente recaen en los empleadores. La CSI también destacó que las organizaciones sindicales argentinas resolvieron mantenerse en estado de movilización permanente frente al avance legislativo de la reforma laboral.
Finalmente, la organización reafirmó su llamado a la solidaridad internacional y vinculó el debate laboral con la vigencia democrática. “Los ataques a los derechos sindicales constituyen un ataque a la propia democracia”, expresó Triangle.

