La Red de Mujeres Sindicalistas (RMS) presentó un análisis sobre las reformas recientes en materia de derechos laborales en México, subrayando que, si bien representan avances significativos, aún existen brechas que limitan una verdadera justicia laboral, según informó la organización. En su pronunciamiento destacan la incorporación constitucional de la jornada laboral de 40 horas semanales y el incremento del salario mínimo previsto para 2026.
La RMS señaló que estos cambios legales, aunque relevantes, no garantizan por sí mismos la igualdad sustantiva para las mujeres si no se acompañan de políticas integrales con perspectiva de género, enfoque de cuidados y fortalecimiento de la negociación colectiva.
“La jornada de 40 horas como derecho constitucional representa un paso histórico”, afirmó la organización, pero advirtió que la gradualidad de su implementación podría “perpetuar la sobrecarga laboral vigente”, especialmente en mujeres con dobles o triples jornadas.
Una mirada crítica a los avances hacia la justicia laboral
En relación con el salario mínimo, la Red destacó que el aumento para 2026 forma parte de un proceso de recuperación del poder adquisitivo, aunque persisten desigualdades entre regiones y categorías laborales. Según el comunicado, el salario mínimo “sigue siendo insuficiente para sostener dignamente a las familias”, especialmente para mujeres jefas de hogar.
El espacio también expresó preocupación por los límites que impone la informalidad, donde más de la mitad de las personas trabajadoras —principalmente mujeres— continúan sin acceso real a derechos como seguridad social, salario mínimo o regulación horaria. Asimismo, alertó sobre riesgos de precarización encubierta, posibles abusos en el manejo de horas extraordinarias y despidos derivados de la reducción de la jornada laboral.
Posicionamiento de la RMS sobre iniciativa de 40hrs y salario mínimo
En su declaración, la Red insistió en que ninguna reforma tendrá impacto pleno sin articularse con políticas de cuidados. “No puede hablarse de reducción de jornada sin servicios de cuidados”, señaló. La organización enfatizó la necesidad de fortalecer la inspección laboral, incorporar perspectiva de género obligatoria y garantizar la participación de mujeres sindicalistas en la implementación de estas medidas.

